Una memoria insuficiente puede provocar rápidamente ralentizaciones, sobre todo si utilizas varias aplicaciones a la vez.
Por ejemplo, abrir muchas pestañas, utilizar varios programas o trabajar con varios archivos puede saturar rápidamente 8 GB de RAM.
Nuestro consejo: si tienes dudas o quieres conservar tu Mac durante varios años, opta por 16 GB de RAM.